El Laboratorio de Innovación de Producto de CAIBA, en línea con su objetivo de satisfacer las nuevas exigencias del mercado y de desarrollar productos terminados con mayor valor añadido, prevé el lanzamiento al mercado de hasta 14 nuevos productos para el presente año.
Con la presencia de la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y el vicepresidente segundo del Gobierno valenciano y conseller de Industria, Vicente Rambla, el diario El Mundo ha hecho entrega a CAIBA del Premio Innovadores a la Mejor colaboración Empresa-Instituto Tecnológico.
Dicho premio reconoce los esfuerzos llevados a cabo por CAIBA en el desarrollo de un proyecto en colaboración con AINIA, Instituto Tecnológico Agroalimentario de la Comunidad Valenciana, para incrementar el efecto barrera de los envases de PET a través de la incorporación de un material innovador: las nanoarcillas.
Los Premios Innovadores, en los que también participan Bancaja y CAM, reconocen el trabajo de las empresas valencianas que han conseguido sacar adelante proyectos únicos en el mundo, al más alto nivel científico y empresarial.
En su intervención, la titular de Ciencia del Gobierno central consideró que "en buena medida, la trayectoria de los premiados demuestra que el suyo es un triunfo colectivo", y añadió que "son magníficos representantes de la capacidad innovadora valenciana".
CAIBA participa en el proyecto CARBONFOOTPACK, puesto en marcha por ITENE, el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística de la Comunidad Valenciana. El programa va a permitir averiguar cuáles son los parámetros que más influyen en el impacto ambiental derivado de los gases de efecto invernadero de los envases, a partir del cálculo de su huella de carbono con el fin de minimizarlos, contribuyendo así a la protección y mejora del medioambiente.
El Laboratorio de Innovación de Producto de CAIBA lidera un proyecto de investigación pionero a nivel mundial consistente en la incorporación de nanoarcillas para incrementar el efecto barrera de los envases de PET.
El proyecto, desarrollado en colaboración con AINIA, Instituto Tecnológico Agroalimentario de la Comunidad Valenciana, tiene como objetivo mejorar las propiedades del envase para evitar la entrada de O2 y la salida de CO2, aumentando así la vida útil del producto en el lineal de los supermercados, prescindiendo de soluciones multicapas mucho más costosas.